"Estar en el balcón, con toda Alicante a tus pies, pesa"
«Siento nostalgia de la ciudad; del olor a mar, pólvora y el cocido con pelotas», explica el popular intérprete, que dará la salida a las Fiestas
Todas las tardes se mete en las casas de millones de espectadores en su papel de Álvaro Aguilar, el apuesto propietario de una revista de moda en la popular serie de Telecinco Yo soy Bea. El actor alicantino Alejandro Tous tuvo que dejar su añorado mar Mediterráneo en busca de un difícil sueño, meter cabeza en el mundo de la interpretación. Pero, ahora, desde lo alto del estrellato catódico, volverá a pisar su tierra el próximo día 15 de junio para ser el pregonero de las Hogueras de San Juan. Un emocionante reto, del que dice estar muy honrado.
- ¿Quién le llamó para ser el pregonero?
- Se puso en contacto conmigo el concejal de Fiestas, Andrés Llorens, para proponérmelo y dos días después estuve hablando con el alcalde para confirmarlo.
- ¿Qué sintió cuando le propusieron ser el pregonero de las Fiestas?
- Al principio me hizo mucha ilusión. No me podía creer, para mí es un gran honor y, además, me da la oportunidad de volver a Alicante, mi tierra, para estar esos días tan especiales con mi familia y amigos.
- ¿Y cómo se ve Alicante desde allá arriba?
- Siento mucha nostalgia por haber tenido que abandonar mi tierra, pero siempre tengo esa sensación de olor a mar, pólvora de los petardos y cocido con pelotas, que es uno de mis platos favoritos.
- ¿Viene mucho?
- Muy poco, con todas las grabaciones apenas me da tiempo de pasar algunos días sueltos muy de vez en cuando.
- ¿De qué se acuerda con más insistencia?
- Sobre todo del mar, que se echa mucho de menos. Y últimamente me vienen con mayor constancia recuerdos de la infancia, de mi primer colegio, Sagrados Corazones, corriendo entre la pinada que había y de los Agustinos, donde pasé a estudiar Bachillerato.
- ¿Y de las Hogueras?, ¿cómo ha vivido usted la Fiesta?
- La mayoría de mis recuerdos de Hogueras son de más pequeñito, de las noches que pasaba en la barraca Deport i Remei, que se ponía en la plaza de San Nicolás. Allí pasábamos las noches bailando con mis amigos mientras los padres cenaban. Pero también de mi abuela, que me llevaba a las meriendas que organizaba la comisión de Carolinas Altas, que era el distrito fogueril donde yo vivía. Y también de los petardos, cuando era pequeño me acuerdo que por las mañanas siempre estábamos en la calle tirando muchos petardos. Reconozco que he sido un poco gamberro en ese sentido, pero sin hacer daño a nadie.
- ¿El pregón del día 15 puede ser una de las actuaciones más difíciles de su vida?
- No es eso, sino que tiene mucho que ver con el sentimiento. Será, sin duda, uno de los actos más emotivos y personales de cuantos he vivido nunca. Estar en el balcón del Ayuntamiento de mi ciudad, con toda Alicante bajo los pies, va a pesar. Pero, más que tomármelo como algo profesional, lo haré como algo divertido y entrañable, como quiero que sean las Fiestas y como en realidad son para mí.
- ¿Se traerá también Bea para que conozca la ciudad?
- No lo sé, supongo que sería una sorpresa...

